La noticia fue publicada en Listín Diario (jueves 24 de marzo, sección La República, bajo la firma de Lourdes Aponte).
Es tan increíble que escapa de calificación porque no tiene nombre lo que se ha hecho con esta niña cuya familia valiéndose de acciones igualmente infrahumanas, hizo una travesía desde Yamasá hasta el Hospital pediátrico Doctor Hugo Mendoza.
Tiene ocho años y supuestamente tendría una cirugía de media hora ¿Cuáles eran sus males? Según la familia, la niña entró por sus propios pies al centro de salud y salió en coma.
Después de dos meses ingresada, la familia de la pequeña no tiene idea de lo ocurrido, en el citado hospital no le permiten ni el ingreso, ni tampoco les dan ninguna explicación.
Postrada, como un vegetal, solo en sus ojos hay vestigios de vida.
¿A que proceso fue sometida esta niña en el Hospital pediátrico Doctor Hugo Mendoza?
Tiene una cicatriz que atraviesa su cuerpo, un tubo en la garganta y una abertura en el estómago para alimentarla.
Cualquiera solo de leer esta triste crónica, se horroriza y sorprende de que estemos todavía a un nivel tan bajo en la línea de la salud.
No atino a discernir para ubicar a mis lectores sobre esta situación lamentable que involucra a una familia tan pobre, que según cuentan los reporteros, la comida del día para toda la familia consistía en un plato de arroz.
Es lamentable que estas cosas no lleguen a oídos del presidente Luis Abinader, la vice Raquel Peña y del ministro de salud doctor Daniel Rivera.
No se a quien citar, a quien invocar, Primera Dama, Gabinete Social y demás, este caso es delicado, si el periódico me lo permite, yo diría que se trata de una niña a la que han jodido la vida.
No puede quedarse así, que se levanten voces potentes de esas que tienen el poder de ser escuchadas y se haga algo por mejorar la situación de esta niña.
El Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza no queda en Rusia o Ucrania, hablamos en base a supuestos hasta que no se realice una investigación a fondo, no obstante, si vamos a creer en los informes que la familia dio al Listín Diario, podemos deducir que es un hospital bárbaro en el que la vida humana no tiene valor.
Para muestra tenemos a Rosmeiry Disla Vázquez, ocho años, ha cruzado el umbral de la vida y si no se hace algo por ella no verá llegar la adolescencia.
Estas personas son extremadamente pobres, para trasladarse con la niña lo hicieron a campo travieso pidiendo posada como María cuando iba a parir a Jesús, siempre aparece un cirineo que cargue un tramo con la cruz, esta familia aún no encuentra el suyo.
Da pena, porque en este país se habla mucho de millones, hay una carrera de millones que inundan los medios de prensa, ojalá un alma piadosa tenga compasión del caso de esta niña y la ayude.






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