Miuris (Nurys) Rivas
Sevilla, España
El presidente Luis Abinader, hizo hace poco, un llamado ante la Asamblea General de Naciones Unidas pidiendo a los países del mundo que ayuden a solucionar la situación de Haití.
“Ninguna acción unilateral será suficiente para superar esa dramática situación,” dijo el mandatario.
Ni persona física, ni institución llámese como se llame, puede alegar que en este país no se le haya dado a Haití toda la ayuda necesaria.
Parecería que se trata de avivar el fuego haciendo surgir entre haitianos y dominicanos competencia y rencor.
La situación entre ambos países, puede tornarse en un problema de dimensiones insospechadas y pocos parecen advertirlo.
La costumbre de creer que República Dominicana está obligada a cargar con los problemas haitianos, mantiene una situación de constante enfrentamiento entre las dos naciones.
No existe otro país que en todo momento y desde siempre, haya socorrido más a Haití, sin embargo hay que tomar en cuenta que el gobierno dominicano no puede con el gasto propio y el haitiano.
Las quejas internacionales lleven sobre los dominicanos condenando las medidas gubernamentales sobre las parturientas haitianas, muchas viven en su país y a la hora de acercarse al parto cruzan la frontera y son atendidas en hospitales dominicanos.
Cinco mil 280 millones de pesos gasta el gobierno dominicano al año en hospitalización y cuidados médicos para parturientas haitianas.
La ONU, UNICEF, OEA y EEUU, fustigan al gobierno dominicano por las medidas adoptadas, EEUU sin embargo, sacó y sigue deportando de su territorio a una gran cantidad de haitianos.
Hay que buscar soluciones viables sin cargar sobre nuestro país, una responsabilidad que no le compete, el deber de estas instituciones es prestar ayuda a Haití, no limpiarse las manos y echar sobre otros situaciones ajenas.
Según el Sistema Nacional de Salud (SNS), el gasto total en atenciones médicas a haitianos durante 2019, ascendió a 4.195 millones de pesos ( 73 millones de dólares aproximadamente), más mil 800 millones de pesos en la documentación de haitianos que viven de manera irregular en el país.
A pesar de que aquí está de moda el lenguaje de los millones, no creo que pueda sostenerse esta explosión millonaria para Haití.
No somos tan pobres como Haití, pero tenemos un considerable porcentaje de personas necesitadas, por consiguiente, es lógico que apoyemos las medidas del gobierno dominicano.
Como expresa la ONU, la situación caótica de Haití puede impactar en nuestro país, pero es imposible desde cualquier punto de vista que se pretenda echar sobre el país dicho problema.
Es un asunto de solidaridad, queremos ver la humanidad de EEUU, ONU y otros países, no dejar que República Dominicana solucione sola la situación haitiana, porque eso se llama abuso de confianza.







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