En Montecristi, un peluquero denunció que, mientras otras “300 personas pasaban por el lado”, las autoridades solo han procedido a sancionar a Sosa Barbershop, negocio dirigido por un joven ampliamente reconocido por su aporte social.
Sosa no solo apoya a la comunidad con actividades recreativas y la entrega de juguetes a los niños, sino que además ofrece cortes gratuitos a miembros de las fuerzas militares.
Moradores consideran injusta la medida y llaman a que las acciones de las autoridades se apliquen con igualdad y transparencia.











Discussion about this post