9or: Luiggy Polanco
En medio de los desafíos que enfrenta la gestión gubernamental actual, líderes y militantes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) hacen un llamado a retomar el legado ético y político que dio origen a la familia Revolucionaría Dominicana: el principio de “Primero La Gente”, sembrado por el histórico líder José Francisco Peña Gómez.
Peña Gómez, considerado el más grande referente del pensamiento revolucionario en el país, marcó una época con su voz, su ejemplo y su capacidad de movilizar esperanzas. Su consigna “Primero La Gente” no fue solo una frase de campaña, sino una filosofía que colocó al pueblo dominicano como el centro de toda acción política.
Tras su fallecimiento, el triunfo del PRD en el año 2000 con el Ing. Hipólito Mejía fue interpretado como una deuda moral del pueblo hacia Peña Gómez. Es ahí cuando él Ing. Hipólito Mejía al llegar al poder e hizo alocución con un lema de gobernabilidad que decía «Gobernare para Todos sin olvidarme de los Mios», gobernó con inclusión y respeto a la militancia,con la membresía de su partido el cual fueron los mismo que junto a él y Peña Gómez recorrieron el país en diversas ocasiones para lograr llegar al poder.
Ese gobierno del PRD en el año 2000 fue un gobierno memorable por la dinámica económica y abundante producción nacional, un gobierno donde la armonía Partido – Gobierno fueron de la mano, pero no todo fue color de Rosa, las luchas de intereses y las aspiraciones internas limitaron ese buen momento que se vivía en el país. Fueron muy buenos los primeros dos años del gobierno luego a partir de ahí funcionarios y miembros del PRD de la época hicieron causa común con la oposición para provocar una desestabilización social y económica para que la figura del presidente Mejía y candidato a la reelección presidencial cargarán con el malestar provocado. Las luchas internas y los intereses particulares limitaron ese avance, provocando una ruptura que debilitó el gobierno.
Hoy, con el PRM en el poder desde 2020, se reconoce que el gobierno del presidente Luis Abinader ha enfrentado circunstancias excepcionales: pandemia global, crisis económica internacional y fragmentación política. A pesar de los esfuerzos realizados, una parte significativa de las bases del partido no ha sido incluida en la gestión pública, lo que ha generado descontento y desconexión.
Además, se observa que muchos funcionarios que provienen de sectores empresariales o de otras fuerzas políticas, lo que ha dificultado la comprensión del compromiso partidario. En esta última etapa, el uso de instituciones como plataformas proselitistas ha desviado el enfoque del servicio público, afectando áreas sensibles que requieren atención urgente.
Ante este panorama, se hace un llamado al presidente Abinader y a la dirigencia del PRM para reenfocar la gestión gubernamental como una bandera partidaria que mantenga viva la esperanza en el pueblo. Es fundamental que los funcionarios comprendan que sin el trabajo de las bases, no se construyen triunfos electorales sostenibles.
Reencontrarse con el legado de Peña Gómez es más que un acto de memoria; es una necesidad política y ética para el PRM para garantizar que “Primero La Gente” siga siendo una realidad y no solo un recuerdo.











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