La primera semana del retorno a las escuelas trabajaron con la concienciación y explicación de los protocolos, según explicó Juana María Rosa, directora del liceo Fidel Ferrer.
Entre el 10 y 20 por ciento de los estudiantes, de algunos de los centros educativos del sector público, mantienen en constante desafío a sus profesores y al resto de la comunidad educativa por bajar, quitar u olvidar el uso permanente de las mascarillas dentro de los salones de clases.
Con un profundo suspiro seguido de un “bueno”, Divina Mercedes, orientadora del centro educativo Puerto Isabela, respondió la cuestionante de cómo ha sido el proceso de mantener a los educandos con el cubrebocas durante las dos semanas de docencia presencial.
“Ha sido muy incómodo porque trabajamos con niños pequeños, pero tratamos de que se cumplan todos los protocolos”, manifestó Mercedes.
La psicóloga escolar en Puerto Isabela, ubicada Cristo Rey, señaló, además, que los alumnos de preescolar y primero son “los más difíciles” de sobrellevar.
En cuanto al cumplimiento de otras disposiciones sanitarias como el distanciamiento físico, Mercedes explicó que tienen una matrícula de 600 estudiantes y que para impartir clases con “por lo menos espacio para caminar”, han tenido que dividir la docencia en una tanda matutina y otra vespertina.











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