En momentos en que varias vacunas contra el COVID-19 muestran resultados positivos en sus ensayos, se han multiplicado en redes sociales publicaciones que aseguran que “la vacuna” en investigación es “transgénica” y desencadenará una esterilización masiva, en especial entre varones. Pero, según especialistas, los argumentos que sostienen esas afirmaciones responden a una comprensión errónea tanto del funcionamiento de las vacunas como del proceso necesario para crear organismos genéticamente modificados.
Fauci y los efectos de las máscaras
En el flujo ininterrumpido de desinformación relacionada con la pandemia de COVID-19, han circulado numerosas teorías sobre las mascarillas. Una de ellas fue atribuida recientemente al inmunólogo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y una de las voces más respetadas en medio de la crisis sanitaria. Según las publicaciones, Fauci sostuvo en un estudio acerca de la pandemia de gripe de 1918 que el uso de mascarillas provocó “una mayoría de muertes” por neumonía bacteriana. Pero esa declaración no aparece en el estudio de 2008 y no hay ninguna evidencia de que los tapabocas causen esa infección.










